Diabetes, hipertensión, osteoporósis no
son una contra indicación, pero son
factores claves a considerar en el
éxito del tratamiento.
El éxito de los implantes dentales es en
torno al 90%, porcentaje que disminuye
si se presentan factores como el
tabaquismo, enfermedad periodontal,
caries.
Para efectuar un tratamiento de
implantes es necesario que el paciente
tenga su boca en condiciones optimas.
Los placeres simples de la vida pueden
causar problemas y dolor a millones de
adultos que sufren por la pérdida
permanente de dientes. Algunos tienen
dificultad para hablar, debido a que sus
dentaduras artificiales se deslizan o
hacen ruido. Para otros, la irritación y
el dolor causado por las dentaduras
postizas son señal constante de las
limitaciones que sienten. Muchos están
preocupados por su apariencia y pueden
sentir que la pérdida de dientes les ha
envejecido antes de tiempo.
Actualmente más y más personas están
poniendo fin a estos problemas al optar
por los implantes dentales, una forma
revolucionaria de reponer los dientes
perdidos. Los implantes dentales ofrecen
una alternativa viable a las
limitaciones o dentaduras
convencionales, puentes y dientes
ausentes.
Los implantes dentales están cambiando
el modo de vivir de las personas. Con
éstos, están descubriendo de nuevo la
comodidad y la confianza para comer,
reír y disfrutar de la vida.
La pérdida de una pieza dental produce
de inmediato una regresión del hueso de
sostén y de las estructuras blandas,
principalmente la encía.
La pérdida del hueso es progresiva e
inexorable, pero relativamente lenta, lo
que nos daría la posibilidad de
colocación de un implante a los pocos
meses de la extracción, sin que la
pérdida ósea fuera evidente.
Contrariamente a la perdida ósea, la
retracción de los tejidos blandos, como
la encía, es muy rápida y su
reconstrucción dificultosa, por lo que
según nuestro criterio, el tratamiento
ideal es colocación de un implante en el
mismo momento de la extracción.